Somewhere - The new trailer for the Sofia Coppola-directed film
Me voy a enamorar de esta película. Lo sé.
Somewhere - The new trailer for the Sofia Coppola-directed film
Me voy a enamorar de esta película. Lo sé.
Déstrozalo una vez más.
No me gusta hablar de mi. No me gusta dejar al descubierto mis dobleces e imperfecciones. No me gusta enseñar mis puntos débiles. Es como decir “eh! Ahí está lo que más me duele, golpea justo en el centro!”.
Llega un punto que ese dolor se convierte en impotencia, en un sufrimiento distinto, te hace sentir débil, cobarde y como un trapo. Te dices que debes ser egoísta y pensar solo en ti, pero por más que lo intentas no lo consigues.
Llevo meses en los que me he sentido triste y he sido incapaz de contar el motivo a gente que quiero. ¿Por qué? Simplemente porque ni si quiera se habían dado cuenta de ello. Empiezo a pensar que si lo hicieron pero les daba igual. Sinceramente, no se que prefiero.
Y claro, eso se suma al motivo de apatía y tristeza inicial y ahoga.
Esa es la sensación que tengo. Me ahogo.
Siento como si me ahogara en un lago en cuya orilla se encuentra toda mi gente. Unos miran. Otros ni eso. El agua me cubre los labios, la nariz, los ojos….cada vez más profundo y no escucho nada. Silencio.
Dolor. Decepción. Soledad.
Me gusta dibujar, escribir, hacer fotografías…. Nada de esas cosas se me dan mal. Cantar se me da mal. No tengo oído ni cuerdas vocales. Pero el resto…Tampoco se me dan bien.
Digamos que me defiendo.
Puede parecer que está bien defenderte y ser capaz de improvisar y dibujar un león, una tortuga o, incluso, una mantis-religiosa y que la gente reconozca lo que estás trazando. Y pensarás “una mantis religiosa es dificil de dibujar”. No. No lo es. Inténtalo. Trazos sencillos, destaca lo más característico del animal, su postura y sus patas. No es complicado.
Puede parecer que está bien que alguien te pida que le hagas un par de fotos curiosas para subirlas a una red social o para hacer unas felicitaciones y regalarlo.
Puede parecer que está bien alguien te pida que escribas un discurso para una boda de alguien a quien no conoces. “No importa” te dicen. “Tu haz un esbozo y nosotros lo perfilamos luego”.
Todo eso puede parecer que está bien. Pero a veces no es suficiente. Te gustaría ser capaz de destacar en algo, tener la capacidad de hacer algo bien. No perfecto. Bien. Algo decente que yo misma sea capaz de valorar.
Me gustaría tener arte en algo. No hacerlo ni bien ni mal. Hacerlo con arte.
Pues eso.
Por regla general, la gente tiene la imagen de que tengo carácter, de que soy fuerte. Si, puede que lo sea, pero eso no implica que sea hermética, que no tenga fisuras.
Y las tengo.
Cuando me siento triste acabo enfocándolo en preocuparme por los demás o me enfado. Funciono así, es mi mecanismo de autodefensa. Pero hay días en los que esas fisuras se convierten en grietas por las que se escapan todos esos sentimientos y, cuando me quiero dar cuenta, estoy vacía.
Podría pulsar ese botón de autodefensa, claro que podría. Pero no quiero hacerlo. Quiero sentirme así, necesito sentirme triste, desdichada, pobre… Necesito que esa persona a la que abracen sea yo. Necesito que me digan que este vacío va a terminar y todo va a estar bien.