Marzo 11, 2008

Para ir a trabajar cojo el autobús. La línea 19. Va desde Legazpi a Plaza de Cataluña. A mitad de recorrido para en Puerta de Atocha. Normalmente paso por ese punto a las 7:30h pero hoy, entre unas cosas y otras, he salido un poco más tarde de casa. Eran las 7:50 cuando el autobús ha parado frente al quiosco de prensa.
He visto todo lleno de periodistas conectando en directo. En un primer momento pensaba que había ocurrido algo, demasiada cámara y mucho curioso. Luego he caído en la cuenta: hoy es 11 de marzo y eran las 7:50.
Con el paso de los años he conseguido, en cierto modo, aislarme. He intentado ver que hoy es simplemente un día más del calendario, un día que debo llamar a mi abuela para felicitarle por su cumpleaños. Un día en el que tengo que madrugar, ir a trabajar, comer y dormir. Un día en el que el tiempo no se para, en el que sol vuelve a salir y se vuelve a poner. Un día más al fin y al cabo.
A pesar de eso en estas fechas me vuelvo más triste y vulnerable. No sufrí directamente la perdida de ningún ser querido pero si tuve mucho miedo. Estuve pegada frente a la televisión intentando localizar a seres queridos que usaban esas líneas de cercanías o pasaban por la estación sobre esa hora. Era un caos. Había sobrecarga en las líneas telefónicas.
Sufrí y lloré como pocas veces lo he hecho en mi vida y, recordarlo, duele. Duele tanto que hasta hace un par de semanas no he tenido valor de ver el monumento desde dentro. Ver el nombre de esas personas, las frases de apoyo, ánimo y cariño que recibieron ellos y sus familias. Se me erizó la piel cuando me senté en ese frío suelo y miré hacia el cielo para leer aquellas palabras: Hace falta mucha fantasía para soportar la realidad.
Marzo 12, 2008 at 12:24 pm
Aunque sigan pasando los días, aunque nos hayamos “olvidado” de lo que pasó… siempre, siempre, tendremos algo en nuestro corazón que nos haga sentir tristeza.
Yo al menos, así me siento… no lo viví de cerca, pero si que estuve con llamadas, atenta al msn y a todos los medios de comunicación, para mantenerme informada de que a ciertos amigos no le había pasado nada…
Un beso preciosa!